La organización contabiliza cerca de 600 casos sospechosos en África mientras prioriza cortar las cadenas de transmisión
La Organización Mundial de la Salud (OMS) aclaró que el brote de ébola detectado en la República Democrática del Congo y Uganda no representa una emergencia pandémica mundial, aunque advirtió que el nivel de riesgo se mantiene alto a escala regional y nacional. El titular del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, informó que actualmente se contabilizan casi 600 casos sospechosos y 139 fallecimientos ligados a la cepa Bundibugyo, una variante del virus que no se registraba desde el año 2007.
Ante la falta de vacunas o tratamientos comerciales específicos para esta cepa en particular, la estrategia internacional se ha concentrado estrictamente en las labores de prevención y contención en las zonas afectadas. Expertos de la organización, como la doctora Lucille H. Blumberg, recordaron que el riesgo de una propagación masiva e internacional es bajo, debido a que la transmisión del virus no se da por el aire, sino de forma exclusiva a través del contacto directo con la sangre, fluidos corporales o secreciones de personas infectadas.
Por su parte, la Oficina Técnica de la OMS para las Fiebres Hemorrágicas Virales confirmó que ya se realizan investigaciones de campo para determinar el punto de origen exacto y la fecha de inicio de este brote, el cual se sospecha comenzó hace un par de meses. Las autoridades sanitarias globales reiteraron que la prioridad absoluta en este momento es el aislamiento temprano de los pacientes sintomáticos para cortar la cadena de contagios de esta enfermedad, que se caracteriza por provocar fiebre severa, vómitos, diarrea y hemorragias graves.

