La senadora Judith Díaz Delgado cuestionó públicamente las razones por las cuales el Gobierno de Nuevo León cobra el denominado «impuesto verde» a la paraestatal Agua y Drenaje de Monterrey.
A través de un mensaje en sus redes sociales, la legisladora exigió una explicación clara sobre esta medida y el uso que se le da a dichos recursos financieros.
Díaz Delgado planteó la contradicción que supone la aplicación de este gravamen ambiental a la institución encargada del suministro de agua y saneamiento en la entidad:
La senadora solicitó un argumento contundente del porqué Agua y Drenaje está sujeta a este pago, cuestionando de manera irónica si esto implica que la paraestatal contamina de origen, si la ciudadanía consume agua contaminada o si las plantas tratadoras operan de forma incorrecta.
Sugirió la posibilidad de que el cobro busque trasladar fondos a una bolsa presupuestal con fines de promoción personal o de libre disposición para el Ejecutivo Estatal.
La legisladora enfatizó que, en lugar de transferirse al estado, el capital debería ser retenido y ejercido directamente por la paraestatal para solucionar las problemáticas que afectan diariamente a las colonias.
Denunció además la existencia constante de excavaciones abiertas y calles sin terminar tras las reparaciones de tuberías, lo que genera acumulaciones de tierra y lodo que complican la movilidad de los ciudadanos, así como el colapso del sistema de alcantarillado que es una constante en múltiples sectores de la ciudad, provocando brotes de aguas negras con olores fétidos que impactan la salud pública y el entorno urbano.
Finalmente, Díaz Delgado convocó a la ciudadanía a expresar sus opiniones y reportar las condiciones de la infraestructura hidráulica en sus comunidades para visibilizar el destino y la urgencia de aplicar correctamente estos recursos.

