El primer ministro israelí rechazó la propuesta de 15 puntos del presidente estadounidense y condiciona la retirada de tropas al desarme completo del grupo palestino, generando nuevas fricciones en las negociaciones.
Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel, rechazó categóricamente el plan de paz de 15 puntos impulsado por el presidente de Estados Unidos Donald Trump para Gaza. Durante una reunión de su gabinete, Netanyahu condicionó cualquier retirada de las fuerzas israelíes al desarme total y efectivo de Hamás, incluyendo armamento pesado y ligero.
El rechazo genera un impasse importante en las negociaciones, pues existe una divergencia fundamental sobre el orden de cumplimiento. Mientras Israel exige el desarme antes de retirarse, Hamás sostiene que el retiro israelí y el cese de los ataques deben preceder a la entrega de sus armas. Basem Naim, integrante de la dirigencia de Hamás, reiteró el compromiso del grupo con la hoja de ruta acordada y pidió presión internacional sobre el gobierno Netanyahu para evitar obstáculos políticos internos.
La propuesta estadounidense contemplaba una retirada gradual de fuerzas israelíes conforme avanzara el desarme, con una Fuerza Internacional de Estabilización asumiendo tareas de seguridad. Sin embargo, sectores de la derecha israelí, como el ministro de Finanzas Bezalel Smotrich, respaldan la posición de Netanyahu y sostienen que el objetivo de la guerra es la destrucción total de Hamás.
El conflicto persiste en un escenario humanitario crítico. Según funcionarios de salud de Gaza, más de 1,250 personas han muerto en ataques israelíes desde el alto al fuego acordado en octubre de 2025, la mayoría civiles. El desacuerdo actual deja en suspenso uno de los puntos centrales de la propuesta estadounidense: el orden y las condiciones para cumplir con el desarme y la retirada de tropas.

