Las investigaciones de la «Operación Enjambre» exponen una red de financiamiento ilícito para imponer alcaldes y jefes policiales en la zona oriente del estado
La Fiscalía General de la República (FGR) destapó un nuevo y alarmante capítulo de la «Operación Enjambre» al revelar que el Cártel de Sinaloa inyectó recursos económicos de procedencia ilícita para financiar directamente campañas políticas en el estado de Morelos. De acuerdo con los expedientes ministeriales, el objetivo prioritario de la organización criminal era imponer y controlar a presidentes municipales y directores de seguridad pública para garantizar total impunidad en sus operaciones de tráfico de drogas y extorsión.
Las indagatorias de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) detallan que los flujos de efectivo eran entregados en la zona oriente de la entidad durante los procesos electorales locales. A cambio del patrocinio financiero, los candidatos que resultaban electos se comprometían a entregar el control de las corporaciones policiales a mandos designados por el cártel, facilitando el uso de patrullas y recursos públicos para labores de halconeo, escolta de cargamentos ilícitos y presión contra comerciantes de la región.
Esta revelación de la FGR robustece las acciones de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), que recientemente congeló las cuentas bancarias de 32 personas vinculadas a esta red de narcopolítica. Las autoridades federales confirmaron que las investigaciones continúan abiertas y bajo estricta reserva, ya que los libros contables y las sábanas de llamadas telefónicas aseguradas sugieren que el entramado de financiamiento ilícito podría alcanzar a funcionarios de niveles superiores dentro de la estructura gubernamental de la entidad.

