Detrás de una huella digital que un banco no reconoce, hay una historia de vida: años de trabajo, esfuerzo en el hogar, en las cocinas o el desgaste natural de una vida dedicada a la familia. Para la Senadora Judith Díaz, este desgaste no debe ser motivo de exclusión ni de maltratos en las instituciones financieras.
La iniciativa presentada en el Senado por la legisladora busca que las instituciones de crédito reconozcan que el desgaste de las huellas dactilares es una realidad para millones de mexicanos. No es un error del sistema, es una consecuencia del trabajo digno y del paso del tiempo.
Los sectores que hoy enfrentan mayores barreras son:
- Adultos mayores, cuyas huellas se han suavizado con los años.
- Trabajadores de limpieza y mantenimiento, cuyas manos han estado en contacto con químicos y cloro.
- Cocinero y cocineras, que enfrentan el calor y el esfuerzo diario de alimentar a otros.
«Ningún banco puede prohibirte un trámite por tu edad o por el desgaste de tus manos. Tienes el derecho humano a ser atendido y a disponer de lo que es tuyo», subrayó la Senadora Judith Díaz.
La propuesta legislativa de la Senadora Díaz impulsa que la tecnología esté al servicio de las personas y no al revés. La reforma a la Ley de Instituciones de Crédito propone alternativas seguras y dignas:
- Reconocimiento facial y de iris para que tu rostro sea tu llave.
- Firma digital con testigos, para que siempre haya una forma de validar quién eres.
La Senadora Judith Díaz recuerda a todos los usuarios que, si el banco no resuelve el problema en el momento, no están solos. El gerente de cada sucursal tiene la obligación y las herramientas para solucionar estas incidencias.

